lunes, 9 de noviembre de 2009

SUPERCALIFRAGILISTICO.............


Les 10,20h, m’obligo escriure quatre ratlles, però no aquestes.. sinó les que en donarà d’ aquí poc un gir a la meva vida. Però no puc, tossuda i de mena tinc la necessitat d’escriure.... escriure....

Ara sí, ara no, vaig i vinc... hi ha coses que no vull que canviïn mai, hi ha llocs on m’ agrada tornar.. pq sí, pq no?

Intento veure a través dels meus ulls com si fos per primera vegada i tenir la sort de no enyorar d’altres vegades, mirar i mirar i no cansar-se mai de ser on sóc, voler tornar, de no voler marxar..........

Farà uns dies, ja unes setmanes, vaig tenir la necessitat de confessar, de dir en veu alta el què pensava, d’aclarir les coses, saldar un deute que tenia en mi mateixa des de feia uns dies. La cosa no podia demorar més... i per variar, ho vaig fer a la meva manera, sense entremitjos, d’una atacada, amb el meu èmfasis explosiu habitual. Estic gelosa de mi mateixa, per haver-ho fet tan bé.... amb una gran rialla de les meves... us deixo contenta de mi i continuo on les altres lletres m’ esperen.....

Sempre penso que no hi tornaré, però de nou hi torno........

Quatre lletres de no res... que volen dir molt i poc a l’ hora..




lunes, 26 de octubre de 2009

UN MOMENT DE SILENCI.......

ELISABETH KÜBLER- ROSS

De origen suizo y cuerpo menudo, Elisabeth Kübler-Ross emprendió los estudios de medicina con la esperanza de poder ir a la India como misionera laica, tal y como había hecho Albert Schweitzer yendo a África.
Pero el destino la llevó a Nueva York, dónde empezó a trabajar con enfermos mentales, a pesar de tener pocos conocimientos teóricos de la rama de psiquiatría. A base de escucharlos y de estar con ellos, al cabo de 4 años la mayoría había vuelto ya a emprender una vida autónoma, aceptando sus responsabilidades y sin depender de otros para ello.
Más adelante emprendió su labor como acompañante a enfermos terminales, tanto personas mayores como niños pequeños. Siguiendo el mismo proceso, de escuchar y estar abierta a todo lo que estas personas querían comunicarle, empezó a elaborar un esquema de las fases por las que pasa una persona que se enfrenta a la muerte, o a la pérdida de un ser querido. Dolor, rechazo a la situación, enfado, negociación, aceptación, reconciliación con el proceso... Estos trabajos le valieron el reconocimiento internacional en el incipiente campo de estudio de la tanatología: el proceso de morir.
A entrar en contacto con miembros de la recientemente inaugurada psicología transpersonal, Kübler-Ross pudo vivir una serie de experiencias extracorporales y transcendentes que le validaron y confirmaron que lo que le habían dicho muchos de sus pacientes, acerca de seres y visiones que acontecían justo antes del momento de la muerte, eran algo verídico y que cabía tener en consideración, como uno de las etapas de mayor importancia en este proceso.
A partir de allí sus conferencias se abrieron al objetivo de exponer que, además de la inexcusable importancia del acompañar al enfermo terminal, la posibilidad de la supervivencia de la consciencia después de la muerte era un ámbito de estudio que requería la atención de todos -sobretodo de los anonadados miembros de esta sociedad mecanicista occidental en la que vivimos. El deceso no sólo era un hecho que requería aceptación, sino que además era un proceso que había de ser afrontado sin miedo.
Después de años de un relativo rechazo por parte de la comunidad científica -quizás por ser una 'vocera' del movimiento 'espiritual'-, el reconocimiento llegó en forma de numerosas entregas de títulos honoris causa, concedidos por diversas universidades de todo el globo.

(En queden pokes com ella... te llibres molt bons, encara que jo sigui agnostica la respecto molt!! te un fons molt bo) Si teniu ocasió de llegir algun llibre seu.... ja m'explicareu.. disfruteu ho..

viernes, 14 de agosto de 2009

PAELLA-ESTIU-09




















FALTA LA PRIMERA PART.. DEMÀ MÉS..
























REINA MORA, DE MOMENT AQUESTES, DEMÀ EM DEDICARÉ A PENJAR LA RESTA.. PETO